viernes, 16 de enero de 2015

Charlas en la madrugada.

Rostros.

Tu carita cambia por mil razones, en ocasiones tus rostros invaden mi memoria, después trato de recordar los que provoqué sin querer y los que quise provocar, cada uno con su propio mensaje.

No pretendo describir tu belleza porque lo sublime no tiene comparación, pero si puedo recordar la intención de cada expresión:

El desdén por mis tonterías de poeta sin rimas.

El enojo porque mis garabatos no son para ti solamente.

La cejas arqueadas por la duda que provocan mis respuestas confusas.

Una sonrisa de alegría  sincera ante la confesión de mi sentir.

El orgullo, ahí no tengo participación pero es uno de tus favoritos.

El dolor que siempre te provoco sin querer.

Los mejores sólo aparecen de madrugada.

La paz al dormir (seguro no sueñas con el mio).

La picardía, con ojos cerrados media sonrisa y una mano torpe que busca algo en la oscuridad.

El placer que siempre he de confundir con dolor.

El mejor de todos solo se muestra por unos segundos cada vez, en él todo es maravillosamente desarticulado, con sudor radiante que ilumina la noche, las pupilas se esconden y el blanco es el color que nos une en el cielo.

Todos los derechos reservados


                                                             ^^^Juan Guerrero^^^

13 comentarios:

  1. Las caritas del amor... bien pensado! Saludos Suerte

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  2. Respuestas
    1. Gracias a usted por regalarme un instante de su valioso tiempo.

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  3. Bello! Tantas caras para un solo ser... muy real. Un saludo

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  4. Saludos Juan, muy reflexivo, descriptivo y apasionado relato. Éxitos!

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  5. Me ha encantado.
    Una explosión de sentimientos.
    Romántico, dulce, tierno, sensual, sincero y emotivo.
    Un abrazo

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  6. Muchas gracias, usted tiene un estilo muy bueno.
    Saludos.

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  7. Muchas gracias, usted tiene un estilo muy bueno.
    Saludos.

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